Los músicos y la red. 4 ideas al hilo de la #Catosfera

Este fin de semana se ha celebrado en Granollers la cuarta edición de la Catosfera. En estas jornadas, una de las mesas llevaba el título de “Música en xarxa, el nou Paradigma. Nous públics i nous models de negoci. La construcció de la cultura catalana a Internet”. En la mesa participaban un portal de descargas “legales de  música, un músico y el responsable de un blog en catalàn sobre música i cultura.

Por el título y los ponentes podemos entender que había la voluntad de abordar cuatro cuestiones diferentes: la red y el cambio de paradigma que esta genera, el papel de los públicos en este contexto, los nuevos modelos de negocio y la cultura catalana… Aprovechando el hilo, dejo aquí mi reflexión a propósito de la música y la idea de cambio de paradigma (o no) en el sector musical.

Estamos viviendo una época de cambios constantes, cambios que generan incertidumbres, las innovaciones tecnológicas están modificando de forma sustancial las maneras de relacionarnos y de consumir. Este nuevo contexto nos hace diferentes. La cultura tiene un papel determinante en momentos de crisis, de cambios, de incertidumbres… aparecen nuevas oportunidades, pero, y sobre todo, nuevas formas de ver, nuevos lugares desde donde mirar y pensar para hacer diferente. Es tiempo de renovar el discurso. ¿Existe un cambio de paradigma en el sector musical?

En la mea de ayer se puso de manifiesto que el sector de la música no ha cambiado de paradigma. El argumentario empleado sigue siendo de hace siglos, suena un poco antiguo. La existencia de nuevos canales y formatos no ha propiciado un cambio conceptual, ni metodológico, tampoco un cambio en el posicionamiento del sector. Se recurre a argumentos del viejo paradigma, sin ninguna innovación más allá de hacer una apuesta por la autogestión (fenómeno que hace muchos años que existe), componer intercambiando opiniones por correo electrónico, tener un blog o una web y presencia en cuatro o cinco redes sociales como herramientas de información y difusión. Esto no suena a cambio, sino a voluntad de perpetuar modelos antiguos en tiempos de cambio.

Públicos… ¿que dices que qué? Los receptores, las personas que escuchan música siguen siendo criminalizados, los piratas, los que ponen en peligro el negocio de la música, los que no saben valorar, los mediatizados… Seguimos siendo la cara oscura de la luna. Salimos en el debate vinculados a las descargas o a la falta de cultura de consumo musical pero nunca como agentes indispensables en el acto de comunicación musical. Conseguir ser valorados como agentes activos ya supondría de por sí un cambio de paradigma, independientemente de formatos y soportes.

Negocio y industria… El gran tema y el que menos me atrae. Me cansan las discográficas y los derechos de autor tanto como me cansan algunos músicos que, por deseo propio, quieren vivir de la música en directo porque sí, porque lo han decidido y creen que lo pueden hacer, y creen que no han tenido el éxito que se merecen porque los “consumidores” no sabemos valorar sus capacidades creativas, que la administración pública no dedica suficientes recursos, que la industria solo valora aquello que vende… Reconozco la dificultad de poder vivir del arte, a mí me gustaría vivir de aprender y pensar pero no puede ser. Los derechos de autor aparecen como incuestionables en la mayoría e las discusiones con músicos y, también muchos, defiende la independencia de sus proyectos esperando que una discográfica de las grandes venga a buscarlos. Qué poco oigo hablar de cuestionar el mercado y proponer alternativas reales, basadas en el esfuerzo y aprovechando los recursos actuales, trabajando desde lo pequeño y haciendo una mancha de aceite, dialogando con los públicos, construyendo puentes para evitar el viejo sector, tejiendo un discurso actual, una nueva forma de hacer y compartir la música. la lotería toca a muy poca gente, la realidad es que hay que trabajar mucho para avanzar un poco.

¿Construcción de la cultura catalana en Internet? Comenzamos a tener un problema con este tema… Desde los 80 las políticas culturales de Catalunya se han centrado en el valor de representación cultural y de construcción nacional desde la cultura. Ahora añadimos la palabra internet y parece que podemos renovar un debate caduco que es omnipresente desde hace mucho tiempo. Creo que ya se ha acabado el discurso de la normalización. El catalán es normal. Y otras culturas son posibles, culturas múltiples y diversas en que no importe tanto la lengua como el mensaje, el contenido, la expresión, la capacidad creativa y crítica, la capacidad de transmitir y comunicar. Centrar el debate en la lengua es un acto reduccionista que también nos reduce como ciudadanos plenos, nos deslumbra y no nos deja penetrar en nuevos escenarios.

Es posible que repensar estos y otros temas vinculados al sector musical nos ayudaría a entrar, verdaderamente, en un cambio de paradigma en que la música (y el arte por extensión) asuman una nueva centralidad social.

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Quant a mardiaca

Treballo amb persones des de la cultura, a @lacapsa
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